viernes, 3 de octubre de 2008

Tamara de Lempicka.

Estoy por el arte esta semana por lo que veo,el otro día hablaba sobre Keith Haring y hoy sobre la grandísima Tamara de Lempicka pintora polaca sobre la que no se sabe ni siquiera su fecha de nacimiento exacta. Su influencia sobre el mundo de la moda es relativamente reciente. Realmente no se hizo muy popular hasta su muerte en 1980 en Cuernavaca México mientras fumaba un cigarro y se ponía la mascarilla de oxígeno, genio y figura. Realmente plasmó la vida moderna de los locos años veinte mejor que ningun otro pintor de su época, ella los vivió intensamente, pertenecía a ese excaso grupo que vivía peligrosamente la noche, las drogas y el sexo con hombres (muchos) y mujeres (muchas).


No soy muy experto en arte, pero sus cuadros son fascinantes, a mi no me empachan y no me canso de verlos, tienen una textura y unos colores muy modernos para la época, además fue de las precursoras en incorporar elementos modernos de la época a la pintura como por ejemplo los automóviles. Me gusta mucho la saturación de sus cuadros, en los retratos que hizo de su marido Tadeusz o de su hija Kizette el retratado ocupa casi por completo el lienzo, otra cosa que me encanta el exceso, en forma de vida y en pasiones. Su retrato de su marido es uno de mis cuadros preferidos porque impone y es de una elegancia sobrenatural, es extrañamente atractivo.


Todos sabeis de mi fascinación y veneración por Madonna, no es un secreto, soy un friki de la Reina Del Pop, y fue ella quien me descubrió a Frida Khalo y a Tamara de Lempicka, Madonna es mi profesora de arte y me enseñó hace mucho a superar adversidades y limitaciones personales. Los cuadros de Lempicka han aparecido en dos videoclips de Madonna y en un concierto. Jean Baptiste Mondino utilizó una de su obras como fachada del edificio donde Madonna trabajaba como streppear en Open your Heart.


En Vogue vuelve a utilizarlo con imágenes proyectadas de desnudos de sus mas famosos cuadros como Adán y Eva. A principios de su carrera, en su primera gira europea el The Virgin Tour también utilizó imagenes suyas, costándole por las tres sendas demandas de su hija Kizette que por cierto jugaba con Marisa Berenson y su hermana Berry en los veranos italianos.