Ya he contado aquí en anteriores entregas de " Cómo me gusta este editorial de 1991 con Michaela Bercu" O "¡Qué increibles creaciones las de Romeo Gigli en su etapa post-colonial!" ( si, lo sé, soy cansino hasta límites insospechados) cómo me gustan la historia de la moda, y lo idealizadas que tengo cada década del siglo pasado. Y es que no sé si es que uno ha perdido inocencia o ha ganado madurez pero ya no me emociono igual que antes con las cosas de la moda. Mis niveles de serotonina están bajo mínimos y ya ni el chocolate ni François Sagat lo remedian. Cuando era mas joven, y por lo tanto mas emocionable, culquier cosita que veía por televisión o en alguna revista me daban un subidón de endorfinas que me duraba días, de esas imágenes, algunas icónicas, va el post de hoy queridas perras.

Linda Evangelista con un blazer de lentejuelas azules ribeteado en negro con pantalones ciclistas negros y una tabla de surf en el desfile de Chanel de 1991. Guardo esa imagen en mi memoria desde que la vi por primera vez. No he conseguido encontrarla en la red pero tengo un libro sobre Chanel en el que sale, una imagen de cuando Karly llevaba las riendas de la maison con mano firme, no como ahora que sólo hace refritos de lo que ya hizo en los 80's. Y es que super Linda me ha dado muchas satisfacciones a lo largo de los años...
El desfile del 20 aniversario de Thierry Mugler fue el mayor overdose de celebridades, modelos, top models, cantantes, nieta de millonario secuestrada con síndrome de Estocolmo , y estrellas de Hollywood que se recuerda en muchos muchos años. Cada salida era mejor que la anterior con toda su iconografíoa personal ahí plantada, un show que poseo en vhs grabado del Fashion Tv y que he visto mas de cien veces.

Desde Linda hasta Naomi pasando por Verushka, Carmen dell' Orefficce y Jerry hall e hija, desde Tippi Hedren hasta Pattie Hearst, la nieta de William Randolph Hearst fundador del imperio mediático que lleva su nombre y en quien Orson Wells se inspiró para Citizen Kane ademas de amante de Marion Davis, un icono americano de cómo sobrevivir a la historia familiar y social después de que un grupo terrorista te secuestre y te cuelgues de tu secuestrador, Natasha Campush consiguió elevar este síndrome a la categoría de negocio y arte.
Una locura de show en el que hay que destacar la participación de Rossy de Palma y Helena Barquilla con un papel bastante protagonista cada una de ellas. Al final del show dos chulazos se ponen a bailar encima de unas gogoteras al ritmo de la música de James Brown...y de repente el propio James, que en gloria esté, sale al escenario a cantar Sex Machine, no os digo mas.

Conocí a Cecilia Paniagua en su primer desfile de Cibeles en 1997 ( también conocida como Madrid fashion week o la cuarta pasarela mas importante del planeta) junto con Juan Duyos a mediados de los 90's, Cecilia llevaba el pelo en rastas, una camiseta amarilla, unas gafas de pasta con el cristal amarillo, una margarita en el pelo y unas ojeras como las de Fétido Adams. Su desfile había sido el mejor de aquel día, ella había trabajado con Sybilla en Jocomomola así que ya conocía los entresijos de la cuarta pasarela mas importante del mundo al dedillo, de la mano me llevó a las cabinas donde se guardaba la ropa para que yo pudiera admirar aquellas prendas de punto graciosísimas que en el pecho rezaban "voy" y en la espalda "vengo". Las modelos se lo pasaron en grande, Cameron con unos pantaloncitos cortos no daba crédito a lo que estaba viviendo, él que había sido imagen de los mejores flipaba con los nuevos diseñadores españoles...con los viejos flipaba aún mas. La fiesta de caipiriha posterior fue un evento que recordaré mientras viva.
La imaginación de aquella colección y el desmadre absoluto de la organización de aquel show de un par de debutantes me produjeron un alivio tremendo, sabía que había esperanza. Las gradas se caían de los aplausos de los cientos de amigos a los que ellos habían invitado para apoyarles. Cecilia Paniagua y Juan Duyos además de Ailanto, Spartor y otros consiguieron algo que parecía imposible, que la gente volviera la vista a Ifema ( esto duró como dos telediarios o tres).
"Anastasia huyendo de Rusia con las joyas de la Corona después de que fusilaran a su familia" era el nombre de la primera colección que John Galliano presentó en Paris antes de su lanzamiento por parte de Vogue Usa. Debbie Dietering ,la de abajo, corría como una loca por una pasarela desnuda, los medios que tenían no daban para mas, con una falda de rayas enorme con todo un entramado de cables de teléfono bajo ella que hacía que se moviera con la ligereza que parecía que no tenía. En una de las salidas se le salió el pecho del corsé y sujetándolo cayó al suelo como si en verdad los bolceviques estuvieran persiguiéndola y ella llevara joyas escondidas en el escote. Nicky Taylor también estaba allí y Helena Christensen, Cordula Reyer y Naomi Campbell, todas ellas desfilando, de gratis, en la semana de la moda de París, algo nunca visto hasta el momento.

El desfile tuvo muchísima repercusión en los medios, la propuesta era fresca, nueva, y sobre todo poseía una sofisticación en los detalles, los cortes y las siluetas que parecía mentira que estuviera hecha con cuatro duros, todo basado en técnicas de Costura como el corte al bies. Poco después su productor lo dejó en la estacada malviviendo en una buhardilla vendiendo sus creaciones a pequeñas boutiques. Lo mejor de esto es que la primera entrevista que leí de Galliano la había publicado Telva, un reportaje de seis páginas alabando su buen estilo y sus reminiscencias de la época dorada de la Haute Couture.
Minipunto para Telva y colleja para muá.
Continuará...
























