
La historia de la humanidad cuenta cómo en algunas épocas las mujeres gordas eran sinónimo de fertilidad y de riqueza, en otras la delgadez era sinónimo de abundacia, la moda, la industria , los cambios sociales y la economía global han marcado el cuerpo de generaciones de mujeres que han caído rendidas a ésto y a cosas peores convirtiendo sus cuerpos en un termómetro social.

El eterno debate de la extrema delgadez de las modelos está hoy mas vivo que nunca gracias a Prada y aunque me cueste admitirlo también gracias a Marc Jacobs y su bipolarismo estético en Louis Vuitton. Yo siempre pensé que cuando lanzaran la línea de Prêt à porter de Louis Vuitton ésta instantáneamente se convertiría en un sinónimo de lujo, de poderío, en algo tipo Hermés 2040 y Marky lo ha convertido en una especie de Moschino de este nuevo siglo. Yo creo que las clientas de los trapos de Louis Vuitton se deben de volver locas, ahora soy clásico atemporal, mañana minimal, pasado contracultural y el viernes poligonera . Jacobs, Marky fluctúa en seis meses lo que a otras firmas tardan mas de una década en andar.

A mediados de los 90's y principios de la década de este nuevo siglo en el que vivimos la gran Miuccia Prada y su equipo creativo, o su director de casting o sabe dios quién!, sólo contrataban a modelos escuálidas, ninfas del este completamente desconocidas que paseaban sus hermosos esqueletos por la pasarela milanesa. A cambio de ello la grandísima creadora italiana les regalaba un pasaporte para la fama, desfilar en su pasarela convertía casi instantáneamente a las nuevas modelos en celebridades dentro del mundillo para así conseguir una buena portada de Vogue Italia con Steven Meisel y un contratazo con alguien que pague realmente bien... osea con L' Oreal, H&M o Fanta.

Consiguieron poner de moda, en plena bonanza económica mundial, la extrema delgadez, en la mayoría de los casos debido a la juventud de las modelos, casi adolescentes sin formar. Todos siguieron la estela y esta moda impuesta lleva con nosotros tanto tiempo que ya se ha hecho algo imprescindible que las modelos sean un saco de huesos y que la ropa para mujeres la vistan niñas. No os equivoqueis, a mi me encantan las modelos delgadas, pero parece ser que ahora mismo la moda va por otro lado.

En estos tiempos de la Gran C. lo que se lleva son las modelos con tetas, culo y cintura, por lo visto un canon de belleza mas real... que para nada lo es hablando de modelos ¿u os creéis que Doutzen Kroes o Lara Stone son mujeres reales?. En el desfile para el invierno 2010-2011 Prada reclutó a un puñado de tops que se alejaban bastante de esa imagen que llevaba cultivando toda la década, no había ni rastro de sashas pivovarovas pero si de extrañas modelos de Victoria´s Secrets que creo que cuando se miraron en el espejo antes de salir a la pasarela fliparon de verse tan vestidas o tan poco desnudas con severos trajes de heroínas Hichtckonianas.

Días después Marky, imagino que fruto de la casualidad, o gracias a algún topo suyo dentro del taller de los señores Bertelli, sacó a la pasarela casi la misma propuesta también portada por modelos que no se parecen en nada a niñas sin desarrollar, mas bien todo lo contrario. No recuerdo ver tal cantidad de tetas en un desfile desde los desfiles Gianni Versace de finales de los 80's.

Y es que esta buena señora se acaba de cargar con una sola colección a todo el rollo Trash ochentero, el revival de modas pasadas, los 60's, los 70's, a Montana, a Mugler y Alaïa, a las supermodelos, a Versace y creo que también ha herido de muerte a un montón de modelos que no van a tener mucho curro en los próximos años.

Prada, o mejor dicho, Miuccia Prada, la auténtica triunfadora de esta primera década del siglo parece que se ha inventado ella sola todo esta rueda de la moda, estos cambios que aunque no os lo creáis nos van a afectar a todos incluso a aquellos que consideran que la moda es algo frívolo o superfluo. Prepara os para una nueva década de moda, moda de la de verdad, de la mano de la auténtica y genuina reina de la tendencias.









