
Hacía mucho que no me excitaba tanto un desfile, creo que ha ofrecido un show compacto sin fisuras que no sólo da gusto ver sino que sus compradores van a disfrutar como niños. Si podéis repasad las primeras salidas, esos tailleurs maravillosos, me encanta que Mcqueen siga por esa estela clásica tan difícil de superar (verdad Karl?).
Aunque...
Adoro repasar viejas colecciones de los diseñadores que mas admiro, como el ritmo de la moda en los últimos diez años se ha vuelto frenético de vez en cuando me gusta volver a ver y a repasar concienzudamente colecciones que en su momento vi de un vistazo rápido o que permanecen en mi memoria mezcladas con otras igual de buenas o malas. Con las colecciones de Galliano para Dior me pasa constantemente, el bueno de Juan Carlos es tan prolífico y un dechado de ideas que llega un momento que satura hasta a los mas fans. Esta colección de Costura del año 2003 estaba dedicada al mundo del baile, y su mundo del baile no se centra sólo en los Ballets rusos de Diaguilev o en las esbeltas bailarinas clásicas, el mundo del baile de Galliano va desde el rap hasta el can can pasando por el tango mas chungo y Flash Dance.
Flamenco: probablemente la primera música que el joven John escuchó en su infancia en Gibraltar inculcada por su madre, volantes, cerillas en la boca, mantones de manila y lunares, a las chicas las rociaban con un spray de agua para simular sudor.
Tango de los arrabales, el tango que inventaron las prostitutas en los puertos para seducir a su clientela.
Can-can: Moulin Rouge, tocados de plumas, medias de encaje, chicas ligeras del salvaje Oeste y de París.
Una de las mejores colecciones de Dior que a mi hasta hace poco días se me hacía muy lejana en el tiempo y el espacio, una colección que da gusto volver a ver porque es un placer para los sentidos, una maravilla.
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