Esta ha sido la década de modas que sólo duraban seis meses o menos, de escenarios espectaculares, shows increíbles, de prendas y complementos
IT, ha sido una década de falsas transgresiones y de nuevos negros cada mes, una década en la que el planeta entero se volvió loco por tener lo último antes que nadie y por ser cool y tener un estilo único e irrepetible . Una década en la que las firmas de lujo se hicieron mas "accesibles". La llamada
democratización del lujo permitió que los que ya nos volvíamos locos con las firmas pudiéramos comprarnos un trozo del universo del creador de turno , desde siempre inaccesible, y popularizó para siempre a firmas desconocidas para el gran público. Todo esto ha pasado factura a muchos de ellos ( a la vez que los hacía muy ricos) y como resultado han visto cómo perdían fuelle en la lista de las empresas de moda mas influyentes o simplemente han dejado de ser
cool.
Si algo ha caracterizado la década ha sido la velocidad a la que consumíamos las tendencias y las modas, como consecuencia las firmas, de
Costura, de lujo, semilujo y hasta
Zara han comenzado a sacar colecciones cada dos meses para que sus clientas, las que compran, no se aburrieran antes de tiempo o antes de que la ropa llegara a las tiendas ya quemada por los medios de comunicación y copiada y fusilada por
zara y compañía. Las colecciones
prefall,
presummer, las colecciones
cápsula, las colecciones de complementos , las de Costura, las colecciones temáticas han dominado la década y han contribuido a acelerar el ya trepidante ritmo de la moda en la primera mitad de la década ...un aburrimiento terrible y un tedio aún peor, yo antes distinguía de que año era un vestido y ahora casi que no alcanzo a averiguar si es de verano o de invierno, porque esa es otra, el tiempo se ha difuminado en las colecciones, los vestidos de invierno no llevan forro y los de verano se lucen con botas de mosquetero.

Ha sido una década caracterizada por los vestidos estrella de cada temporada, vestidos que han calado hondo en el subconsciente colectivo gracias, por supuesto, a una celebridad que lo ha lucido en alguna alfombra roja. Aquel vestido
Versace que
J.Lo lució en la gala de los
MTV escotado hasta el ombligo, o aquel otro de
Chanel Couture que vistió en los
Oscars al que se le transparentaban los pezones y la televisión americana se empeñaba en ocultar con planos cortos, vestidos de colecciones de verano que las famosas lucían ya en enero o en febrero. Los
it y los
Must Haves poblaron la segunda mitad de la década, el bolso que había que tener, los zapatos que había que calzar, las gafas que había que comprar...
Los bolsos
IT de la temporada un fenómeno que comenzó en los 90's con la
Baguette de
Fendi y con el malogrado
2005 de Chanel, una ristra de bolsas nuevas inundaba cada temporada con nombres propios, bolsos que tenían la virtud de situar a la estrella de turno en la portada de revistas y blogs, el
Gaucho de
Dior, el
Novack de
Mcqueen, el
Muse de
Ysl contribuyeron todos juntos a aumentar las ventas y la leyenda del
Birkin de
Hermés, porque puede que desde Dior te envíen un ejemplar de su último bolso antes de que lleguen a las tiendas pero os aseguro que en Hermés nadie presta ni regala su bolso estrella. Quizás por esnobismo o por querer ser únicos, las estrellas se lanzaron a comprarlo y como consecuencia ha estado mas de moda que nunca, un bolso que tiene mas de treinta años está mas presente que nunca en la moda y es que lo clásico vuelve colgado del brazo de
Victoria Beckham.

Tras los bolsos
It y los vestidos
It de cada llegaron los
Zapatos must have, que si los de
Blahnik primero, los
Loubutin después, los
Jimmy Choo mas tarde, los de
Maison Martin Margiela...un absoluto absurdo del que esta temporada se ha reído
A.Mcqueen creando los mas alucinantes e imponibles botines de la temporada, el
Armadillo, una pasada artística que casi nadie va a ponerse y que creo que ha puesto el punto y final a esta absurda moda, unos zapatos que provocaron que algunas tops consagradas, como
Natasha Poly, se negaran a participar en el show por miedo a caerse.
Tras los bolsos, los vestidos y los zapatos llegaron las gafas de sol
it de la temporada, los calcetines
must have de la temporada, los condones
It de la temporada, el corte de pelo
must have de la temporada, las fajas
It de la temporada y los dildos
must have de la temporada, objetos símbolo de status social y de snobismo, objetos que marcaron el pulso socioeconómico de estos últimos cinco años.

Otra moda mas
apestosa sacudió los cimientos del mundo de la moda, la fiebre
vintage, o lo que es lo mismo, la ropa de segunda mano de toda la vida, ha vivido su momento mas glorioso esta década, la fiebre por encontrar piezas de los 70's de
YSL o un vestido de flores de
Ossie Clark de los 60's sólo es una consecuencia de la bonanza económica que hemos vivido en la segunda mitad de esta década, al igual que en los 80's cuando ya todo el mundo, o el que estaba interesado al menos, vestía de diseño y triunfaban anti-diseñadores como
Rei Kawakubo o
Franco Moschino que convirtieron la ropa en algo de irónico o intelectual. Quiero decir que ahora muy poca gente, con la que está cayendo, ocupa su día buscando piezas antiguas de ropa para satisfacer su avaricia y poner verdes de envidia a sus mejores
enemigas . El dinero, o el exceso de él, estimula el mundo del lujo y vuelve loca a la gente.

¿¡Y los clones¡?, ¿¡qué me decís de los clones!?, las revistas, los
blogs, la televisión, la
Conferencia Episcopal y la
puta NASA se han ocupado de rastrear, escrutar, estudiar, comparar y buscar hasta la última copia que
Zara, Blanco o
H&M ejecutaban de algun gran creador, o no tan grande. Algo completamente absurdo y aburrido ya que las copias en este negocio siempre han existido además que algun diseñador que otro tira de archivo para elaborar sus propias colecciones o lo que es lo mismo
autoclon o
autovintage. Falta de imaginación se llama eso.